Escapada al Norte

Grande Plage de Biarritz.

Pocas cosas han cambiado desde la primera vez que subí hará unos 15 años ya …

Ahora en lugar de dormir en el coche duermo en hoteles y en lugar de comer unos espaguetis calentados en la calle delante del Arguiñano, voy a comer al Arguiñano. A pesar de eso, el País Vasco sigue siendo lo que era, y lo bueno de esta época invernal es que hay muy buenas olas, hay poca gente en el agua (sólo los locals y algún despistado como yo), los hoteles valen menos de la mitad y el Arguiñano está cerrado, así que acabas comiendo unos pintxos de lujo en el Gau-txori por mucho menos de lo que hubieras gastado en Can Karlos.

Los pintxos de Gau-txori en Zarautz. Aupa Orio!

 

Olas solitarias en el País Vasco francés…

Todo empezó por casualidad, sin un plan establecido, de un día para otro decidimos subir para Euskadi. Hacía cerca de un año y medio desde la última vez. El plan era pasar una noche en Biarritz y las dos siguientes en Donosti.

La previsión no era espectacular, un metro de tamaño máximo, toda mi fe residía en el buenísimo periodo que daban (14 segundos), aunque estuviese pequeño iba a ver olas seguro. Cargué una sola tabla y nos escapamos al Norte.

Fauna Local

Llegamos a Biarritz sobre las 12.00, Sol, 13 grados, ni una pizca de viento y olas, buenas olas… ¿Qué más se podía pedir? Fuimos al hotel, dejamos las cosas y nos fuimos en busca de una ola solitaria en la que poder surfear tranquilo. No me considero un gran surfista, así que cuanto más solo esté mejor

Lo que me gusta del País Vasco es que hay olas por todos lados, y si buscas puedes encontrar tu recompensa, este viaje estuvo repleto de buenas recompensas, dentro y fuera del agua.

También probamos la ola de Biarritz, en Grande Plage… más orillera y más concurrida.

Mucho más concurrida…

Al salir de surfear buscamos algún sitio para comer, y sin querer nos topamos con nuestra segunda recompensa. Si vais a Biarritz, os recomiendo Opale, hacen un menú a 29€ para satisfacer los paladares más finos. No es barato, lo sé, pero ¿qué es barato en Francia? Biarritz además es una zona dónde se respira a dinero, boutiques de marca, restaurantes, un Casino…

El primer día se esfumaba rápido, cenamos ostras y pescado local (comida típica de la zona), y acabamos en el Casino, dónde la Diosa Fortuna quiso que me fuera con treinta euritos más a dormir.

Al día siguiente decidimos pasearnos por la costa, y paramos en Saint Jean de Luz, un pueblecito con mucho encanto, no había olas, así que decidimos comer en lugar de surfear. El casco antiguo está repleto de pequeños restaurantes muy típicos y con muy buena pinta, ninguno por debajo de los 20€ menú. Acabamos comiendo sopa de pescado buenísima con alioli y queso rallado y un buen plato de mejillones. Muy recomendable un paseito por St. Jean de Luz, sus restaurantes y sus tiendecitas de souvenirs dónde comprar alguna exquisitez.

Seguimos bajando, hasta Zarautz… Había una ola de un metrito o así, pero limpia, sin viento y muy larga… y en los picos no más de cuatro o cinco personas, tenía que hacer bajar la comilona así que me metí un rato. No recordaba haber surfeado en Zarautz con tan buenas olas (aunque pequeñas) y con tan poca gente. Un gustazo!

Más tarde  llegábamos a Donosti, mi ciudad preferida.

Atardecer en La Kontxa

En el casco viejo de Donosti se come muy bien, vayas dónde vayas, es difícil caer en un mal sitio… de todas formas os recomiendo un par de sitios para cenar:

  • La Cepa para Pintxos
  • Gandarias para pintxos y cena normal.
  • Kokotxa para una buena cena.

Vistas desde el Hotel

 

Lo mejor del viaje estaba por llegar, el tercer día se suponía que la ola iba a estar muy pequeña, así que no me estresé mucho, pasamos por Zarautz y curiosamente había muy buenas olas aunque bastante gente, así que de nuevo decidimos dar un paseo, para dar una vuelta y si por casualidad encontraba un sitio con una buena ola pues surfearía un rato.
Increíblemente así sucedió… encontré una ola que habría perfectamente de derechas, larga y con alguna sección potente, y de vez en cuando la serie entraba con buen tamaño, y no había nadie! Tenía la playa para mi solo, no lo pensé mucho y me tiré, estaba seguro que en cualquier momento iba a empezar a llegar la vasca. Sortee algunas rocas y enseguida noté como la corriente me sacaba para fuera. Llegaba a la ola…

La mejor de las recompensas de mi Escapada al Norte, disfruté como un niño… aunque aguanté poco, la baja forma y el cansancio acumulado hizo mella en mi. Al poco de salir, llegaron al pico 4 tíos, pero yo pude disfrutar de un baño solo y del placer de escoger la ola que más me gustara, un lujo en los tiempos que corren.

Contradictoriamente, en la playa de Gros (Donosti), masificado.

Si os gusta surfear y el placer de comer bien, Euskadi y el País Vasco francés son una opción de lo más recomendable que muchas veces no tenemos en cuenta. Y si buscas puedes tener la suerte que te cuadre un baño de lujo con muy poca gente o nadie… El Norte en invierno mola! Gora Euskadi!!

Créditos
Texto: mardelcoral.com

Fotos de Laia y mardelcoral.com

 

 

 

Reply

You must be logged in to post a comment.


Facebook
Archivos
ANUNCIANTES