Dicen que el mar da placer. No sé donde leí que la carga eléctrica de la gran masa de agua, ya de por sí, interactúa con la nuestra dándonos bienestar;además, el iodo y otros componentes químicos aportan beneficios a nuestro organismo.
Si encima es verano y hace calor, es evidente que su efecto termorregulador nos libera de excesos indeseados…
Pero si para el colmo, el mar se mueve…,…, el efecto placentero es descomunal.
¿Es proporcional el grado de placer al tamaño del movimiento de este mar? Hombre, seguramente. Pero os puedo asegurar, que en según qué circunstancias, unas espumillas bastan…
Un día cualquiera de Agosto, después de trabajar (si, de trabajar…snif!)
Nos acercamos mardelcoral y yo a Castelldefels con el objetivo de estrenar la Paddle Surf Hawaii 9’0’’ Wide All Arounder Bambú.
Sí, es una tabla muy pequeña, pero llevamos tres meses sin olas. La más insignificante ondulación es objeto preciado…
Sé que no pillaré nada, pero quiero acostumbrarme a ella…. Y aquí la sorpresa.
Una olita que no llegaba a la rodilla…, un atardecer precioso en nuestro jardín secreto…, y una tablita increíblemente estable por sus mensuraciones (9’0’’ x 30’’ x 119 ltrs), ligera a más no poder, y que nos proporciona unas primeras muy buenas impresiones en el agua…
Dos horitas hasta la puesta del sol….unas sonrisas como platos… y al final de la minisesión, después de una merecida ducha, otra fuente de placer: esta sí que está más claro que su cantidad es directamente proporcional al placer que otorga…. Otro tipo de espumillas nos esperaban.
Me voy unos días a pillar olas en el Norte. Feliz verano.
























